El acero
inoxidable también
es un tipo de acero resistente a la
corrosión, dado que el cromo, u otros
metales, que contiene posee gran afinidad
por el oxígeno y reacciona con él formando
una capa pasivadora, evitando así la
corrosión del hierro. Sin embargo, esta capa
puede ser afectada por algunos ácidos, dando
lugar a que el hierro sea atacado y oxidado
por mecanismos intergranulares o picaduras
generalizadas. Contiene, por definición, un
mínimo de 10,5% de cromo. Algunos tipos de
acero inoxidable contienen además otros
elementos aleantes; los principales son el
níquel y el molibdeno. Al igual que la
mayoría de los aceros, vienen regulados en
España por la norma UNE 36001 que los
clasifica dentro de la serie F310.